Antes, ser freak era ser un paria. Un pseudohumano con un vicio que el resto de sus conciudadanos no toleraba. El freak que iba a conseguir algo de su dosis de subcultura, tenía que hacerlo bajo secreto a no ser que la Santa Inquisición Popular le señalara con el dedo. Estaba peor visto ir a comprar un simple comic que ir a por droga, al fin y al cabo un drogadicto es una victima, da pena y se puede rehabilitar, pero tu… tu lo hacias por gusto.
Ahora esta de moda ser freak. Los que me miraban raro hace años, ahora tienen alguna tendencia freak: se visten como Neo, saben cuantos orcos mató Legolas en Moria o en que puto capitulo de su serie el actor principal, entre acto y acto se lio con la guarra que hacia las magdalenas que se comía para desayunar (esto utlimo siempre lo saben freaks con tetas y amargadas porque su protagonista favorito nunca se va con ellas).
Recuerdo cuando entre por primera vez en una librería especializada. Aquellos eran autenticos freaks. No hablaban, de dedicaban a lo suyo. Cada uno tenia su especialidad. Libros, cartas y figuras llenaban cada uno de los rincones. Pero algo se torcio
Quizas todo empezo con Vampiro. El juego dio a cientos de tipos sin vida ni estilo, la oportunidad de creerse importante. Podian ser Vampiros, seres torturados como ellos porque no tenian amigos reales. Y no era como esos otros juegos de rol, ese D&D o como se llamara al que jugaban los empollones y que se dedicaban a matar dragones. Aquí habia que usar el cerebro, y empezar a vestir todos iguales como ovejas. Las ropas negras y las gafas de sol se vendian como bermudas surferas en un colegio de pijos.
Y después llego Matrix. La película arrastro a muchos al abismo del mundo freak, pero arrastro tambien a freak autenticos. Si sabias algo sobre Matrix, la gente te miraba con otros ojos, pero no hay nada mas lamentable que ver a un freak con una gabardina y dando saltitos con la pose de Daniel San en Karate Kid. Neo y su especial tecnica de la grulla hicieron creer que ser un entendido de ordenadores y del cibermundo estaba de moda. Algunos recordamos Tron.
Pero la traicion llego con Frigo Bolson y El Señor de los Pardillos. Leí el libro hace años como ya dije, y verlo convertido en un fenómeno de masas es algo extraño. La película es la polla, pero de hay a convertirla en tu forma de vida hay un kilometraje muy largo. Si te sabes los dialogos de Gandalf y te vistes con tunica para representar pasajes del libro, lo siento, no tienes vida.
Ahora ser freak esta de moda y los autenticos freak no lo parecen. Porque ser freak es tener una aficion y disfrutarla al maximo, no exhibirte delante de la gente para creerte superior.
Herkius — 23-07-2005 20:40:05
ALEX KORN — 29-09-2005 09:57:44